Conejo alla cacciatora

Conejo alla cacciatora.



Mi relación con el conejo ha sido siempre de cierto amor - odio. 
En realidad es una carne que me gusta mucho pero que aburrí de tanto comerla, y es que a mis padres también les debía de gustar lo suyo porque
 cuando era pequeña recuerdo que mi madre lo preparaba al menos una vez a la semana y tarde o temprano tenía que llegar el inevitable momento en el que me cansara de él y así fue. 
Pasaron muchos años sin probarlo hasta que me topé con esta forma de prepararlo, un guiso superaromático que me entusiasmó desde el primer momento. El conejo alla cacciatora es una receta tradicional italiana que me encantó y me sigue encantando y que hizo que me reconciliara definitivamente con esta carne.   
No os digo más. Probadlo y ya me contaréis vosotros vuestra opinión.

¿Qué necesito?

600 gr de conejo
500 gr de tomates enteros pelados
1 vaso de vino blanco
1 cebolla mediana
1 diente grande de ajo
200 ml de caldo de verduras
50 gr de aceitunas negras de buena calidad 
2 hojas de laurel
1 cucharadita de romero
Sal
Pimienta negra
Harina
Aceite de oliva virgen extra

Para el caldo:
1 puerro
2 zanahorias
1 cebolla grande
1 litro y medio de agua

¿Cómo lo hago?

Antes de ponernos manos a la obra con el conejo vamos a preparar el caldo. Para ello, limpiamos y cortamos en trozos las verduras y las ponemos a cocer en el agua a fuego bajo durante una hora por lo menos. Una vez pasado este tiempo, colamos y reservamos.


Empecemos con el conejo. Normalmente lo venden entero así que tendremos que trocearlo. Si no os sentís muy seguros haciendo este paso, siempre podéis pedirle al carnicero que lo haga por vosotros. 


Seleccionados los trozos que vamos a usar, los enharinamos (eliminando con cuidado la harina sobrante) y los doramos en una olla con un fondo de aceite de oliva hasta que se forme una capa crujiente.
Mientras se dora el conejo, picamos la cebolla en juliana para añadirla a la olla junto con un diente de ajo entero y ligeramente aplastado. Cuando la cebolla esté doradita añadimos las hojas de laurel y el romero. Salpimentamos.
Retiramos el ajo y añadimos el vino y mantenemos a fuego medio hasta que se evapore el alcohol, momento en el que echaremos los tomates aplastándolos con el tenedor o con la mano antes de incorporarlos a la olla. 
Por último, agregamos el caldo de verduras y dejamos cocer durante unos 45 o 50 minutos a fuego medio, revolviendo de vez en cuando para evitar que se pegue en el fondo (si veis que necesita más líquido, añadís un poco más de caldo). Cuando queden unos 10 minutos de cocción, añadimos las aceitunas negras.



Acompañamos de unas patatas fritas, cocidas o como más gustéis.


¿Qué más necesito saber?

  • En caso de que no os apetezca o no tengáis tiempo de hacer el caldo de verduras, siempre podéis usar una pastilla tipo avecrem disuelta en un litro de agua.
  • En esta receta hemos usado tomates enteros pelados de lata pero con los de verdad de la buena, queda mucho mejor (aunque darán menos color). Recordad, si los usáis, que hay que sacarles la piel escaldándolos.

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