Tarta de la abuela

Tarta de la abuela.


Otro 17 de mayo, otro aniversario de este blog. Hace 6 años que empezábamos esta aventura con un post llamado "De amor y cocina". 
En este tiempo muchas cosas han cambiado en nuestras vidas a nivel personal y profesional, pero ¿sabéis lo que no ha variado ni un poquito? nuestro amor por la cocina.
Es tradición que celebremos este día con una tarta y este año hemos decidido hacerlo con una que faltaba en nuestro recetario y que es la tarta de cumpleaños por excelencia, la tarta de la abuela. Una de las preferidas en casa y tan fácil de hacer, que parece una broma. Sin horno, sin largas preparaciones, no hay excusas para no prepararla. ¿No creéis?

¿Qué necesito?

60 galletas tostadas cuadradas (la cantidad es aproximada porque dependerá del tamaño de vuestra fuente)
2 vasos de leche
2 chupitos de crema de orujo (opcional)

Para la crema:
8 yemas de huevo
750 ml de leche entera
120 gr de azúcar
60 gr de maizena
1 vaina de vainilla

Para la cobertura de chocolate:
100 gr de chocolate con leche
100 gr de chocolate negro
100 ml de nata
75 gr de mantequilla

¿Cómo lo hago?

Antes de nada, vamos a preparar la crema pastelera. Aquí tenéis nuestra receta superfácil.



Cuando tengamos la crema lista, preparamos la fuente donde vamos a colocar la tarta. Yo la he hecho con una molde - forma cuadrado sin fondo para poder presentarlo en una fuente baja, pero lo normal es hacerlo en una fuente honda de horno o tipo Pyrex.  
Si ya sabemos dónde vamos a colocar la tarta, preparamos un plato hondo con la leche y, si la tarta no es para niños y os apetece darle un toque diferente, le podemos añadir un par de chupitos de crema de orujo o Baileys.



En este líquido vamos a ir bañando las galletas, con cuidado de no empaparlas demasiado para que no se nos rompan. Las vamos colocando en el fondo de la fuente hasta cubrir todo el fondo. 



Encima de la capa de galletas añadimos una capa de crema. 



Repetimos la operación con otro estrato de galletas y de crema. Por último colocamos la tapa, que será una tercera capa de galletas.
Cuando tengamos la tarta montada, preparamos la cobertura de chocolate. Para ello, ponemos al fuego la nata en un cazo y cuando empiece a hervir, la retiramos y añadimos el chocolate en trozos pequeños. Removemos bien hasta que se derrita y obtengamos una crema homogénea y delicada. En ese momento, añadimos la mantequilla y mezclamos bien. 



Dejamos que se enfríe un poco y extendemos el chocolate por encima de la tarta. 



Conservamos en la nevera hasta que sea el momento de consumirla.
Cuando la vayamos a servir, podemos adornarla con un poco de almendra picada, nata montada o, como en este caso, unas bolitas de chocolate.



¡Brindemos por muchos años más con vosotros!

¿Qué más necesito saber?

  • Si no os apetece poneros a hacer crema pastelera, otra versión de esta tarta es con natillas.

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