Empanada de merluza

Empanada de merluza.



Aunque la empanada es uno de los platos gallegos más conocidos, esta versión con merluza no es la más popular, al menos fuera de mi familia, porque dentro de los muros de casa, es la más venerada y tradicional. Mi abuela era la auténtica experta en esta receta pero la verdad es que mi madre no se queda atrás en cuanto a sabor (aunque ya se sabe que las comidas de la abuela tienen algo especial que no se puede imitar). Yo sigo la tradición y la preparo lo mejor que sé y que puedo, siempre intentando poner todo ese cariño y cuidado que siempre he visto tanto en mi abuela como en mi madre, cuando preparaban este plato.
A quien la prueba lo conquista con el sabor delicadísimo que tiene el buen pecado fresco y yo creo que vosotros no vais a ser menos así que, ¡hornos a la obra!. Ya me contaréis el resultado.


¿Qué necesito?

Para la masa:
500 gr aprox. de harina de trigo normal
1/2 vaso de aceite de oliva suave
1/2 vaso de vino blanco
2 huevos
50 gr de mantequilla
1 cucharadita de levadura tipo Royal
Sal
1 huevo más (para barnizar la masa)

Para el relleno:
4 cebollas medianas
400 gr de filetes de merluza
1 lata de pimiento marrón 
1 cucharadita colmada de pimentón dulce

¿Cómo lo hago?


Lo primero que debemos preparar es la cebolla ya que es lo que más tiempo lleva y además en aceite de freírla lo vamos a usar para la masa. Por lo que nos ponemos manos a la obra cortando la cebolla bastante fina, como si fuera para tortilla. 
La pochamos en un poco de aceite y a fuego medio-bajo hasta que esté blanda y transparente pero no doradas (este paso puede llevar unos 20 minutos). Cuando esté lista, la retiramos del fuego y le añadimos el pimentón dulce. Revolvemos bien y con la ayuda de una espumadera, retiramos la cebolla del aceite. Tenemos que asegurarnos de escurrirla muy bien para que no haga que la empanada quede aceitosa. Reservamos



Si queremos usar el aceite de las cebollas en la masa, cosa que os recomiendo totalmente porque le da un sabor espectacular, debemos esperar un poco y dejar que el aceite se enfríe para prepararla.
Mientras esto sucede, podemos derretir la mantequilla en un cazo (o unos 20 segundos en el microondas).
Cuando tengamos todo listo, en una superficie de trabajo, hacemos un volcán con la harina y la levadura (lo bueno del volcán es que podemos ir mezclando los ingredientes  poco a poco y así no nos pasaremos con la cantidad de harina).  Dejamos además un poco más de harina a un lado por si nos hiciera falta. 


Dentro del volcán echamos primero el aceite y comenzaremos a mezclar con la mano para que no se nos escape. Después haremos lo propio con el vino, los huevos, la mantequilla y la sal. La masa estará lista cuando no se pegue ni a los dedos ni a la superficie de trabajo.El resultado tiene que ser una masa muy elástica y suave. La envolvemos en un paño de algodón y la dejamos reposar a temperatura ambiente durante 30 minutos.


En este tiempo, freímos ligeramente la merluza en un poco de aceite de oliva. Es importante que no se nos dore ya que si no, quedará muy dura. Si usamos merluza aprovechada de otro plato, le quitamos espinas y piel y la desmenuzamos.
Pasados los 30 minutos, ponemos el horno a precalentar a 175º y desenvolvemos la masa.
Enharinamos la superficie de trabajo, dividimos la masa en dos y, con la ayuda de un rodillo de cocina, estiramos una de las mitades hasta que consiga las dimensiones de nuestra bandeja de horno.


La colocamos en ella con mucho cuidado, sobre un folio de papel de hornear. 
Por encima extendemos primero la cebolla que teníamos reservada y por encima la merluza desmenuzada. Por último colocamos algunos trocitos de pimiento marrón sobre el pescado. Yo siempre pongo uno en el medio para que coincida con el agujero que haré para que la empanada respire en el horno y no se hinche.


Estiramos la otra parte de la masa y tapamos el relleno con ella. Cortamos la masa sobrante y cerramos con los dedos todo el borde de la empanada. En el medio, como os decía, abrimos un pequeño agujero. Con la masa que nos sobró hacemos un churrito para rodearlo.
Batimos un huevo y, con la ayuda de un pincel de cocina, barnizamos la empanada. Pinchamos con un tenedor para que respire mejor.


Horneamos durante 30 minutos más o menos a media altura. La empanada estará lista cuando esté dorada (pero ojo de no dejarla mucho tiempo en el horno o la masa quedará demasiado dura).



Eso es todo lo que tenéis que hacer para disfrutar de un pedacito de la gastronomía gallega en vuestra casa.





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