Receta tradicional suiza de fondue de queso

Fondue de queo


Junto con la raclette, la fondue de queso es uno de los emblemas de la gastronomía suiza. Son dos platos muy sencillos y la base de los dos reside en fundir quesos, pero ¡madre mía! ¡menudo invento! Aun así, nunca nada es tan sencillo como lo parece y preparar una auténtica fondue tiene su truco. Además de la de queso en Suiza se preparan también fondues de carne pero, a mi parecer, no hay parangón.
Como veis en la foto, en nuestra casa nos hemos hecho con un aparato de fondue. ¡Sí, somos frikies de la cocina! Pero podéis prepararla en una olla y la vitro sin ningún problema. ¿Así que preparado para un viajecito culinario a los alpes suizos?

¿Qué necesito?

(Para una fondue de 8-10 personas)

3 dientes de ajo
1, 2 kg de queso suizo (nosotras hemos usado gruyère, emmental y appenzeller)
6 cdtas de maizena
250 ml de vino blanco
kirsch
sal 
pan

¿Cómo lo hago?

Evidentemente, el queso es el protagonista de este plato, así que la elección de los quesos en la cesta de la compra va a ser fundamental. Se podría decir que una fondue tradicional suiza lleva principalmente dos quesos: el emmental y el gruyère. Pero cualquier combinación de buenos quesos suizos es aceptable.


Nosotras en esta ocasión hemos elegido emmental, gruyère y appenzeller y hemos usado una proporción de 500 gr. de emmental, 500 gr. de gruyère y 200 gr de appenzeller. Elegido el queso, lo primero que hay que hacer es rallarlo todo en un bol.


Añadimos al bol la maizena, removemos todo con una cuchara de madera y, a continuación, agregamos el vino blanco y volvemos a remover. Tapamos el bol y lo guardamos en la nevera una hora. Esto permite que nos quede una mezcla homogénea de quesos y no se separen los componentes en el momento de fundirlo.

Mientras tanto, preparamos el pan con que el que comeremos la fondue cortándolo en cubitos.

Cuando llegue el momento de preparar la fondue, sacamos el preparado de la nevera. Con los dientes de ajo frotamos el interior del recipiente donde vayamos a fundir el queso. Vertemos el contenido del bol en el recipiente, agregamos un poco de sal y lo llevamos al aparato eléctrico (o al fuego, en su defecto) al mínimo. Una vez que se hayan fundido los quesos, echamos unas gotitas de kirsh y removemos.

¡La fondue está lista para compartir! ¿Y hay algo más divertido que comer todos alrededor del mismo plato?

¿Qué más necesito saber?

  • Como se trata de un plato copioso y a veces algo difícil de digerir, en Francia a veces se mezcla una cucharadita de bicarbonato sódico con la maizena.

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